Las matronas entendemos el destete como un proceso que debe ser respetuoso para el bebé pero, al mismo tiempo, también para la mamá. Que tú estés lista y decidida a cerrar esta etapa tan especial es uno de los factores más importantes para que el destete sea un éxito.
Porque sí, las mamás también importamos y no podemos abordar este tema únicamente desde la perspectiva del bebé (aunque sea muuuuy importante). Tener en cuenta a ambas partes es lo que permite que el destete sea lo más respetuoso posible.
Aun así, hay ocasiones en las que se necesitan técnicas y recursos específicos para lograr ese objetivo final, que es ablactar (el término técnico). El destete es un proceso poco visible, aunque las asesoras de lactancia y las matronas lo acompañamos a diario en consulta.
Desde nuestra experiencia, podemos ofrecerte consejos y tips para destetar a tu bebé y ayudarte a despedir esta etapa de la maternidad con serenidad.
Qué es el destete
El destete es un proceso gradual en el que el bebé deja de tomar leche materna del pecho de su mamá.
Hablamos no sólo de una manera de alimentarse sino también de apego, de consuelo…Y es que la teta, para muchas mamás, es el “comodín” para casi todo… ¿Os pasa o ha pasado?
Sabemos que el destete puede llegar a ser complejo. En la mayoría de los casos es la mamá quien decide iniciarlo sin contar con la opinión del bebé, que, si pudiera opinar, no estaría muy de acuerdo con la decisión.
Pero tranquila, existen numerosas técnicas que pueden usarse para lograr el destete de tu bebé. La paciencia y el apoyo serán claves para tener éxito cuando decidáis cerrar esta etapa de la maternidad.
Duración del destete
El destete siempre llega, antes o después. Hablar de duración concreta sería poco responsable. Un destete puede alargarse años y otro 3 días. Tardar más o menos en desmamar a tu bebé no significa que se haya hecho mejor o peor.
En líneas generales, el destete nocturno respetuoso suele ser algo más rápido (hay muchas familias que logran hacerlo en 5-7 días) pero suele vivirse con mayor intensidad.
Hay que tener en cuenta que, especialmente en el destete diurno, pueden producirse retrocesos (son normales y esperables). Por ejemplo, acaba de empezar la Escuela Infantil y reclama este tipo de amor o se ha puesto malito y pide tetita “analgésica”.
¿Cuál es el mejor momento para el destete de un bebé?
No hay formulas mágicas ni hay dos destetes iguales. Aunque seas la misma mamá puedes estar en momentos vitales diferentes y (para ponerlo más difícil) cada uno de tus bebés tiene un carácter y necesidades específicas.
Las madres deseamos que el destete de leche materna sea rápido, y puede ser así. Pero también puede ser un camino tan arduo como lo es el inicio a la lactancia.
Lo más habitual es que uno de los dos NO esté preparado para el destete. Y, aunque hay algunos que se destetan solos, suele ser el bebé el que no está listo para dar el paso. Sin embargo, en consulta nos encontramos con casos casos en que son las mamis las que no están preparadas (aunque crean que sí).
El mejor momento para destetar es cuando creáis que estáis preparados.
Si esto se produce antes del año de vida puede parecer poco fisiológico para el bebé pero igualmente existen métodos respetuosos. A pesar de esto, ten claro que el inicio de este proceso puede generar situaciones conflictivas e incluso malestar. Lo que deberíamos hacer es evitar que sea un proceso traumático, tanto para el bebé como para la mamá.
No obstante, en este artículo te explicamos con detalle cuándo y cómo dejar de dar el pecho de forma respetuosa.
¿Cuándo evitar destetar?
Te recomendamos no intentar destetar a tu bebé cuando haya crisis de crecimiento o etapas madurativas: son momentos de hitos muy importantes para el bebé.
Etapas madurativas en las que recomendamos no iniciar un destete:
- Crisis madurativa de los 4 meses (regresión del sueño).
- Crisis madurativa de los 8 meses (angustia por separación, se da cuenta de que es una persona independiente a él).
- Crisis de los 12 meses (ralentiza su crecimiento): hay una disminución en la ingesta de sólido porque si crece menos, come menos.
- Crisis de los 24 meses (los “terribles” 2): quieren autonomía pero también se frustran con mucha facilidad, episodios de llantos, rabietas, etc.
Tampoco es recomendable empezar en épocas de cambios como mudanzas, vacaciones, llegada de un hermanito o cambio de escuela.
Cuando se necesita destetar en alguno de estos momentos, es posible, pero probablemente tardaréis más y os costará llevarlo a cabo.
En ese caso, intentad posponer unas semanas si es viable, reducid primero las tomas menos importantes, reforzad el apego y las rutinas y buscad apoyo familiar o profesional para que el proceso sea lo más respetuoso posible.
Si durante estas etapas notas que el descanso del bebé empeora mucho, aparecen despertares constantes o el sueño se vuelve especialmente difícil de gestionar, puede ayudarte identificar algunas señales de problemas de sueño en bebés para entender mejor qué está ocurriendo.
Tipos de destete
El destete no sigue un único camino. Puede estar guiado por el bebé o por la madre, ser parcial (diurno o nocturno), precipitarse por una urgencia o confundirse con una huelga de lactancia.
En los próximos apartados verás qué caracteriza cada opción, cuándo tiene sentido y cómo aplicarla de manera respetuosa para ambos.
Destete dirigido por el bebé (o destete natural )
El destete dirigido por el bebé o natural suele surgir a partir de 1 año. Si se produce antes de este tiempo, lo más probable es que sea una huelga de lactancia o falso destete (te los contamos a continuación).
Puede darse en lactancias mixtas o cuando se presenta una enfermedad o molestias con la deglución/succión (laringitis), cambios de rutinas (ablactación), determinadas posturas para amamantar (que no estén cómodos).
Aunque esto puede ocurrir, debemos decir que es raro que se dé un destete de este tipo antes del primer año de vida.
Destete dirigido por la madre
El tipo de destete más habitual es el dirigido por las mamás (o por la familia), y se produce cuando tienes la necesidad de parar de amamantar (por la razón que sea).
Cuando tomes esa decisión, procura que no se note que quieres destetar. Puede parecer obvio, pero muchos bebés y niños abrazan la desobediencia: si dices “no te voy a dar teta”, es probable que, desde ese momento, la pidan más.
Mantén la calma, evita anunciar prohibiciones y busca alternativas que vayan sustituyendo el pecho de forma gradual.
Destete de emergencia o prematuro (destete en 3 días)
Un destete de emergencia o prematuro es aquel que requiere que la lactancia materna se interrumpa de manera súbita, no planificada, debido a un acontecimiento inesperado: una enfermedad grave de la madre o una separación forzosa con el bebé.
Se trata de un destete abrupto que suele hacerse en pocos días. La mamá y el bebé necesitarán mucho apoyo para poder conseguirlo con éxito (si normalmente ya es complicado realizarlo de manera gradual, realizar un destete en 3 días, por ejemplo, suele ser muy duro).
Falso destete
Como hemos visto, no debe confundirse un período en el que el bebé ingiere menos leche porque toma otros alimentos (ablactación) o se distrae con facilidad con un destete.
Lo más seguro es que si esto sucede antes del año se trate de un falso destete.
Destete parcial: Nocturno o diurno
El destete parcial puede ser diurno o nocturno. El destete diurno suele iniciarse, por ejemplo, cuando la mamá se incorpora al trabajo.
Sin embargo, muchas mujeres deciden iniciar el destete respetuoso por la noche. La razón es obvia: quieren descansar mejor pero, lamentablemente, no suele ser así.
Si has pensado en realizar un destete parcial nocturno única y exclusivamente para dormir mejor (ojo, que es un motivo de mucho peso), quizá deberías enfocarte en mejorar la calidad del sueño del bebé, ya que el destete nocturno no implica forzosamente dormir más y mejor.
Los bebés tienen despertares aunque no mamen y, a veces, no recurrir al pecho para calmar al bebé puede alargar el tiempo hasta que vuelva a dormirse.
Cuando tu bebé solo se duerme al pecho, lo más eficaz es crear una nueva rutina de sueño con algo que lo sustituya progresivamente: biberón (comida), objeto de apego, música, cuento, ropa tuya, el porteo, cuento…
Mantendremos la teta mientras introducimos ese nuevo elemento hasta que quede bien establecido y pueda retirarse el pecho como comodín para dormir.
Huelga de lactancia
Nos referimos a un periodo transitorio en el que el bebé rechaza el pecho de forma súbita, sin que haya un destete real. Puede manifestarse como que solo acepte mamar en determinadas posturas o en momentos/situaciones concretas, o que se distraiga y rechace el pecho.
Suele deberse a cambios (enfermedad, molestias al succionar, estrés, alteraciones de la rutina) y se resuelve al identificar la causa y acompañar el proceso.
Cuidado no confundir con una huelga de hambre, en la que el niño no come si no estás en casa y cuando llegas te arranca la camiseta para mamar.
Destete según edades
El destete no sigue las mismas pautas según edades. En los primeros meses la leche sigue siendo el alimento principal y las estrategias deben ser muy graduales. A partir del año el niño entiende más y admite cambios distintos.
Durante el primer año
Si el bebé es menor de 6 meses su alimentación debe ser exclusivamente de leche. Si has podido crear tu propio banco de leche, podrás seguir alimentándole con leche materna en diferido hasta que se agoten las existencias.
Para asegurar la cantidad adecuada según su edad, lo más habitual es pasar a una lactancia mixta: leche materna extraída (en diferido) junto con leche de fórmula, hasta que cumpla 1 año.
En el mercado hay muchas leches de fórmula tipo 1. Antes de elegir, consulta con su pediatra cuál recomienda.
También la fórmula debe ofrecerse a demanda (en cada bote encontrarás medidas orientativas por edad), y ten en cuenta que los bebés con lactancia materna exclusiva (LME) suelen realizar más tomas de menor cantidad.
Después de los 6 meses, la leche sigue siendo el alimento principal, aunque se inicien otros alimentos. Por eso, se ofrece primero la leche y, después, los alimentos complementarios.
Nuestra recomendación es continuar con la fórmula tipo 1 siempre que sea posible, porque sus características se asemejan más a la leche materna. El cambio a tipo 2 no es necesario (aunque la tipo 1 suele ser más cara).
Seguiremos ofreciendo a demanda y teniendo en cuenta las cantidades orientativas indicadas en los envases.
Después del primer año
A partir del año el bebé ya puede tomar otro tipo de leche que no sea de fórmula, como de vaca, de cabra… Deberíamos ofrecer no más de 500 mg al día de este tipo de leches.
Cómo se hace el destete
Antes de entrar en técnicas concretas, conviene ordenar el proceso. El destete funciona mejor cuando sabes por qué tu bebé pide pecho, te anticipas a los momentos difíciles y avanzas de forma gradual.
- Identifica el motivo de cada toma: Puede ser hambre, búsqueda de afecto, refugio, aburrimiento, pereza, bienestar, sueño, frustración, dolor o malestar. Saber por qué pide pecho te ayudará a decidir qué hacer en cada caso.
- Anticípate a los momentos tensos: La anticipación nos ayudará a evitar situaciones complicadas (sobre todo si la toma es por hambre).
- Hazlo de forma progresiva: Si tienes la oportunidad, lo mejor es realizar el destete de lactancia materna de manera progresiva, sustituyendo primero las tomas de alimentación menos conflictivas por otro tipo de leche.
- Empieza por las tomas más cómodas: ¿Cuáles se sustituyen primero? Aquellas que sean más cómodas para los dos; así irás espaciando, reduciendo y/o sustituyendo el número de tomas.
- Introduce un “comodín” emocional: En líneas generales, deberéis buscar un comodín alternativo a la teta. Si está mimoso y quiere mamar, puedes ofrecer abrazos, besos, mucho apego o sostenerlo en brazos. En estos casos, el amor puede sustituir una toma (no de alimentación, sino de apego).
- Elige la técnica y el momento adecuados: De todas las estrategias que verás a continuación, lo importante es identificar la técnica que crees que te va a funcionar mejor y aplicarla en el momento más oportuno.
Además, encontraréis muchos más consejos sobre cómo hacer el destete en nuestro curso de destete respetuoso.
Tips para acelerar el destete y hacerlo más fácil
En el destete dirigido por la madre, el primer paso es estar decidida y preparada para ello.
También resultará más sencillo realizar un destete rápido si el niño toma cantidades razonables en biberón y si su alimentación está más diversificada. Es decir, si ya hemos iniciado la fase de alimentación complementaria con una cantidad decente de sólidos.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es si tu bebé es capaz de dormirse sin mamar, porque es capaz de consolarse y dormirse sin la teta.
Si el bebé lactante ya no necesita engancharse al pecho con asiduidad por la noche y, de manera gradual y natural, se han ido reduciendo el número de tomas diurnas, también tienes más probabilidades de que el destete sea un éxito.
No ofrecer, no negar
La primera y más famosa técnica para lograr el destete es la de “no ofrecer, no negar”. Lamento comentaros que es, probablemente, la menos efectiva.
Parece una obviedad que si quieres destetar no le tengas que ofrecer la teta, pero la realidad es que somos las mamás las primeras que la usamos de comodín para todo.
Recuerda que no queremos se nos note que queremos destetar para tener más probabilidad de éxito. Por lo que lo mejor es que no le neguemos el pecho.
Limitación temporal
Una técnica que suele funcionar es la limitación temporal. ¿En qué consiste? En acotar la demanda y la duración de las tomas para que no las decida el bebé y vayan siendo cada vez más cortas.
Puede aplicarse de forma no consciente para el bebé (distracción) o de forma consciente si ya entiende la idea de tiempo.
Por ejemplo, fija la duración: 10 segundos, lo que dura una canción o una cuenta atrás corta, y ve acortando paulatinamente sin convertirlo en una prohibición. Así el bebé percibe un límite previsible y amable y la transición resulta más llevadera.
Distracción
Para reducir la duración de las tomas de manera inconsciente para el bebé podemos usar la técnica de la distracción. Cuando el bebé está al pecho y queremos que termine de mamar le distraemos ofreciéndole algo que sea muy atractivo para él.
Aplazamiento
Sólo sirve si el bebé conoce el concepto de tiempo: se le pide que tenga más paciencia y espere a poder engancharse a la teta. Esto sólo debe aplicarse en casos en los que el pequeño pide momentos de calma, apego, y no comida.
Negociar (limitación espacial)
Este método consiste en no darle pecho en cualquier lugar ni tiempo sino negociar. Por ejemplo, sólo en casa.
En este caso podríamos hablar de un destete pactado que solamente será efectivo con bebés mayores y niños.
Modificar rutinas
Se trata de una de las técnicas más efectivas para el destete. Cambiar el lugar donde damos el pecho a nuestro bebé o cambiarle los horarios para que no lo asocie a la toma puede ser una buena manera de conseguir el objetivo final. Esto no es aplicable a las tomas de hambre.
Método “PADRE”
Como hemos dicho, el destete de lactancia materna con ayuda suele ser más llevadero y con más probabilidades de éxito. Apoyarte en otra persona (pareja, abuela) en los momentos delicados (cuando el bebé solo quiere teta) es una técnica muy efectiva.
Es normal que al principio el lactante muestre cierto rechazo hacia esa persona: quiere pecho y también a mamá, y la sustitución puede frustrarle.
Con paciencia y repitiendo la misma dinámica, esa figura se irá integrando en su rutina y el proceso será cada vez más sencillo.
Separación real
Cuando hablamos de separación real, hablamos de una técnica de destete poco respetuosa. Se basa en separarse del pequeño para evitar que pida teta. Sin embargo, el bebé puede tener la sensación de que no sólo pierde la teta sino también a su mamá.
Como hemos apuntado anteriormente lo más importante es elegir la técnica que mejor os acople y el momento adecuado para aplicarla.
Métodos para disminuir la producción de leche
El método más eficaz para disminuir la producción de leche es espaciando las tomas y reduciendo la cantidad de leche que ingiere el bebé.
Entendemos que, una vez tomamos la decisión de querer destetar, queremos un destete en 3 días pero esto, raramente, va a suceder porque tu cuerpo seguirá produciendo leche incluso si estás 3 y 4 días sin dar el pecho (especialmente en lactancias prolongadas).
En la mayoría de casos será un proceso relativamente largo que requiere paciencia y mucho apoyo.
Lo ideal para dejar de producir leche es hacerlo de manera paulatina. Si bien es cierto que existen pastillas en el mercado para cortar la leche no siempre funcionan en caso de destete.
Las pastillas para cortar la leche
En líneas generales las pastillas para cortar la leche se pautan durante los primeros días de postparto para evitar la subida de la leche. Es decir, suelen recetarse a las mujeres que no van a dar el pecho por el motivo que sea.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, las pastillas no serán necesarias durante el destete , o no tienen mucho sentido. Especialmente, cuando se trata de una lactancia prolongada.
En estos casos lo más eficaz, como hemos dicho, es ir reduciendo tomas y cantidad de leche que se le ofrece al bebé es el método más eficaz para que se vaya cortando la leche de manera natural.
En resumen, no se deberían pautar las pastillas para cortar la leche en un destete por sistema, ya que no sólo puede ser inútil, sino que puede dar la falsa sensación de que por tomarlas vas a dejar de producir leche de la noche a la mañanas. Pero, insistimos, hay que valorar cada caso en particular.
Si después de leer este artículo, tienes alguna duda al respecto, recuerda que ofrecemos asesorías personalizadas de lactancia para ayudaros con el destete tanto de manera presencial como online.