Saber cómo dejar de dar el pecho a un bebé y qué momento es el más adecuado para iniciar el destete marcará la diferencia a la hora de poner punto y final a esta etapa tan especial. Y en Oh Mama Matrona queremos que este proceso sea lo más respetuoso posible, tanto para el pequeño como para su mamá.
¿Cuándo es el mejor momento para dejar de dar el pecho?
El momento de dejar de dar el pecho llega antes o después. Aunque el cómo y cuándo hacerlo queda en vuestra mano porque, normalmente, si no hay razones médicas o circunstancias especiales, dejar de dar el pecho suele ser una decisión muy personal.
El mejor momento para dejar de dar el pecho siempre es cuando tú estés mentalizada y preparada para ello. Parece una obviedad pero no siempre es así.
Para tener éxito a la hora de abandonar la lactancia materna se necesita fuerza de voluntad, constancia y una buena red de apoyo (pareja, abuela, etc). Y pese a disponer de todo esto, es posible que os cueste más de lo que pensaba, que se fracase en uno de los intentos o que el pequeño se destete en pocos días.
Para tener más probabilidades de éxito, lo mejor es evitar iniciarlo cuando tu bebé está pasando por una crisis madurativa o de crecimiento (la regresión de sueño a los 4 meses, la angustia por separación a los 8 meses, la disminución de ingesta de sólidos a los 12 meses o durante los “los terribles 2”, es decir, a los 24 meses).
Dicho esto, en algún momento deberás iniciarlo porque siempre se produce. No puedes estar lactando forever y, probablemente, tu pequeño tampoco quiera estar enganchado a la teta de por vida (aunque los hay que alargarían en el tiempo varios años más).
¿Es necesario dejar de dar el pecho?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar el pecho de manera exclusiva hasta los seis meses siempre que sea posible; extendiendo la lactancia materna (no exclusiva) hasta los 2 años si la mamá y el bebé así lo desean.
Por lo tanto, no, no es necesario dejar de dar el pecho si no estáis preparados, aunque es algo inevitable. Unas veces será por que la madre se incorpore al trabajo, otras por alguna enfermedad y otras por que así os sentís tú o tu bebé. En cualquier caso, todas las razones para dejar de dar el pecho son válidas.
Lo importante que es, en la medida de lo posible, sea un proceso lo más natural posible en el que se respete la voluntad de la mamá y del bebé.
Cómo dejar de dar el pecho paso a paso
Hay numerosas técnicas y consejos para dejar de dar el pecho de forma respetuosa, y la manera en qué decidáis hacerlo también influirá en el proceso , que será más largo o intenso, según las necesidades de cada familia.
Dejar de dar el pecho poco a poco
Si puedes, lo ideal es dejar de dar el pecho de forma progresiva o gradual, es decir, sin prisas ni deadlines.
Pero, ¿cómo dejar de dar el pecho poco a poco?
- Empieza espaciando las tomas (aquellas que no son de comida).
- En el siguiente paso sustituye por otro tipo de leche o elimina una toma de pecho cada 3-7 días.
- Después, observa cómo reacciona tu cuerpo, es decir, si tu producción de leche se habitúa a la nueva situación.
- Para finalizar, repite el proceso: quitando primero las tomas más “fáciles”. Para identificarlas es importante tener claro cuál es el motivo de cada toma.
Este forma de destetar permite una mejor adaptación por parte de los dos implicados a la nueva situación. Además, previene determinadas dolencias como la mastitis.
Cómo dejar de dar el pecho sin mastitis
Dejar de dar el pecho gradualmente es la mejor manera de reducir el riesgo de padecer mastitis. Esto es porque los cambios bruscos de producción y/o la excesiva acumulación de leche favorecen la formación de esta dolorosa inflamación del tejido mamario, que puede venir acompañado de una infección.
Si notas el pecho cargado mientras espacias y/o sustituyes tomas puedes extraerte leche materna. ¡Cuidado! Sácate sólo lo justo para que te alivie la hinchazón sin “vaciar” por completo el pecho.
Según las matronas especializadas en lactancia, lo ideal es extraer la leche manualmente, aunque también se puede usar un sacaleches eléctrico, teniendo en cuenta que estos dispositivos también pueden estimular la producción de leche.
Como consejo extra: si tiene el pecho hinchado, usa compresas frías, masajéate suavemente y asegúrate de cambiar de posición cuando estés amamantando para favorecer un vaciado más óptimo de la mama.
En resumen, los pasos para evitar la mastitis:
- Realiza un destete de manera gradual.
- Reduce las tomas poco a poco.
- No vacíes por completo los pechos.
- Extrae leche para aliviar la hinchazón.
- Usa compresas frías.
- Asegúrate que tu bebé tenga un buen agarre.
Destete abrupto
Como vimos en el post sobre los tipos de destete, el destete abrupto o de emergencia es una interrupción súbita de la lactancia materna. Este tipo de destete de golpe suele darse por motivos de fuerza mayor, como una enfermedad materna (grave) o períodos prolongados de separación hij@-mamá.
Para que no resulte traumático para los implicados, el apoyo a la madre es más importante que en otros casos. En cuanto al bebé, necesitará probablemente dosis extras de mimos, contacto físico y emocional para esta transición.
Consecuencias destete brusco
La urgencia que conlleva un dejar de dar el pecho de forma repentina puede acarrear consecuencias físico y/o emocionales, tanto para la madre como para el lactante.
Hablamos de dolor en el pecho, hinchazón o mastitis y/o ingurgitación, en el caso de la madre, y angustia emocional o rechazo a otro tipo de alimentación por parte del pequeño.
Consecuencias físicas y emocionales para la mamá:
- Sensación de pecho lleno.
- Hinchazón, enrojecimiento de la mama.
- Ingurgitación mamaria y dolor.
- Absceso mamario (necesita un drenaje quirúrgico).
- Obstrucción de leche.
- Mayor riesgo de padecer mastitis.
- Cambios hormonales.
- Sentimiento de duelo, culpa o tristeza (mayor riesgo de depresión).
- Episodios de estrés.
Consecuencias físicas y emocionales para el bebé:
- Rechazo a la nueva comida que sustituye a la lactancia materna.
- Frustración a irritabilidad.
- Mayor episodios de llantos.
Como hemos dicho, el apoyo real a la mamá y al pequeño serán fundamentales para sostenerlos. ¡Debemos evitar que dejar la teta se convierta en un proceso traumático para ambos! El contacto físico, la compresión y empatía os ayudarán mucho a cerrar esta etapa de la mejor manera posible.
¿Qué pasa si tengo que dejar de dar el pecho de un día para otro?
No existe una fórmula única para todas las mujeres. Hay técnicas que ya conoces y pueden ayudarte en el destete: prueba, quédate con lo que te funcione, ten claro tu motivo (¿por qué quiero destetar?) y ajusta la estrategia.
Aunque, como ya conoces las posibles consecuencias, lo mejor para dejar de dar el pecho de un día para otro es una consulta de matrona especialista en lactancia, que diseñe un plan respetuoso para ti y tu bebé. Y recuerda, toda lactancia termina en algún momento; no estás sola.
Cómo aliviar dolor pecho durante el destete
Para aliviar el dolor de pecho en el destete, hay que evitar una serie de estrategias que pueden ser contraproducentes como, por ejemplo, vendarse el pecho (práctica obsoleta que puede producir mastitis y otras dolencias).
Sin embargo, hay una serie de técnicas que pueden ser muy útiles a la hora de dejar el pecho, como pueden ser las extracciones controladas de leche materna.
Me explico. Una de las primeras cosas que vais a notar cuando iniciéis el destete es la sensación de los pechos llenos. Esto puede ser más o menos molesto pero no hay que esperar a que el malestar se convierta en dolor.
Para evitarlo, extraerte leche manualmente (o con el uso moderado de un sacaleches).
¿Debo vaciarme el pecho? No, sólo sácate leche hasta que te alivie la hinchazón. En la mesura está la clave de esta técnica.
Como hemos dicho anteriormente, el uso de compresas frías local (hojas de col, congelados) y masajes (desde el pecho hasta el pezón) también pueden aliviar las molestias entre tomas.
Si hay dolor, puedes tomar algún antiinflamatorio previa consulta con tu médico de referencia.
Recuerda que también es muy importante mantenerte siempre hidratada, seguir una buena alimentación y mantenerte activa.
Relactar. Cómo recuperar la producción de leche materna
Para relactar, es decir, volver a estimular la producción de leche materna necesitarás una buena dosis de paciencia, constancia y apoyo profesional que te guíe en este camino que puede ser lento y no exento de complicaciones.
Si para destetar necesitamos aplazar las tomas, para relactar tenemos que estimular con frecuencia los senos. Además, debemos ayudar al bebé a que se enganche al pecho de manera óptima y que succione de forma efectiva.
Como truco, los bebés suelen mamar mejor cuando están relajados y medio dormidos. Aprovecha estos momentos para ofrecerles el pecho.
Lo ideal es ofrecerle el pecho cada dos horas aproximadamente. Técnicas como el contacto piel con piel, bañarte con él, te ayudarán en este proceso. Y evita el “abuso” de tetinas y chupetes en esta fase.
También debemos asegurarnos que el bebé sigue tomando la cantidad de leche que necesita. De ahí que sea importante controlar el peso y asegurarte de está bien hidratado (moja 5-6 pañales al día).
Es posible que se estanque en el peso al inicio de este proceso o, incluso, pierdan un poquito de peso. Pero nada significativo. De lo contrario consulta con su pediatra y/o tu matrona.
Cómo estimular la leche durante el relactado
Para estimular la producción de leche ofrece el pecho con asiduidad a tu pequeño y/o extrae “al menos” de 5 a 8 veces al día (a poder ser también por la noche).
Es importante que tengas en cuenta que no se deben eliminar tomas de leche de fórmula en la primera fase de la relactación.
Si has tomado la decisión de iniciar una relactación, tienes dudas sobre el agarre o sobre cómo dejar de dar el pecho a un bebe, habla con una especialista. En Oh Mama Matrona disponemos de un amplio equipo de matronas especializadas en lactancia materna que podemos ayudarte tanto presencialmente (en Madrid, Valencia y Barcelona) como online para el resto del mundo.
FAQS
En consulta suelen repetirse algunas dudas sobre el destete, y aquí respondemos las más habituales. Si tú tienes alguna pregunta, puedes dejarla en el formulario de comentarios qu encontrarás al final del artículo.
¿Puedo seguir dando el pecho si mientras me quedo embarazada?
Sí, puedes seguir dando el pecho a pesar de estar gestando a otro bebé. Es seguro para la madre y para el hijo/a mayor.
Eso sí, algunas mujeres notan más sensibilidad en sus senos durante el embarazo, es posible que cambie el sabor de la leche y/o notes leves contracciones del útero cuando estés amamantado. Todo esto es normal; si tienes dudas sobre este tema consulta con una matrona.
¿Se puede descolechar y no destetar?
Sí, se puede descolechar (es decir, “sacar” al bebé de la cama matrimonial o cuna de colecho) sin destetar. Este proceso suele darse una vez hemos dejado las tomas nocturnas y tu bebé pasa a dormir en su propia cuna o habitación. Durante el día, seguís con lactancia materna.
La mejor manera de dejar de dar el pecho
Como ves, hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de iniciar un destete. Así que, si te estás planteando dejar de amamantar, la mejor manera es echándole un vistazo al Curso Destete Respetuoso, en el que encontrarás más de 2 horas con mucha información y respuestas a todas las dudas que te puedan surgir en ese momento.
Además, el curso incluye una sesión en directo con la matrona para solventar más dudas sobre este tema.
Y recuerda: ¡dejar de dar el pecho siempre es posible”