Un suelo pélvico debilitado puede provocar pérdidas de orina, sensación de pesadez, molestias al hacer ejercicio o una recuperación postparto más lenta.
Sin embargo, muchas mujeres normalizan estas señales o no saben identificarlas a tiempo, debido a que el suelo pélvico ha sido el gran olvidado durante siglos, tanto durante el embarazo como en el postparto.
Por suerte, en las últimas décadas algo ha cambiado. Hoy entendemos mejor los cambios que vive el cuerpo de la mujer durante el embarazo y también la importancia de cuidar determinadas zonas, como el suelo pélvico (SP).
Una de las partes del cuerpo que más puede sufrir durante la gestación es precisamente el suelo pélvico. Es decir, el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que sostienen órganos como el útero, la vejiga y el recto.
Durante el embarazo esta zona soporta un aumento progresivo de presión y peso, lo que puede debilitar la musculatura y dificultar la recuperación postparto.
Por eso, reconocer las señales de un suelo pélvico debilitado a tiempo puede ayudarte a prevenir problemas mayores.
Cómo afecta el embarazo al suelo pélvico
El cuidado del suelo pélvico durante el embarazo es fundamental para sostener el aumento de peso uterino, prevenir problemas de continencia urinaria y fecal y facilitar el parto.
¿Sabías, por ejemplo, que durante el embarazo tu útero multiplica su tamaño hasta 500 veces? Para que te hagas una idea: pasa de ser del tamaño de una pera (de las pequeñitas) a una sandía, llegando a medir alrededor de 30 cm y pesando más de 1 kg.
Con este drástico crecimiento —que permite el desarrollo fetal— no es de extrañar que nuestro suelo pélvico se resienta al aumentar considerablemente la presión que este órgano vital ejerce sobre su cama.
La consecuencia directa es que se debilita la musculatura perineal (con la ayuda de nuestras amigas las hormonas) y, por ende, pueden aparecer patologías como incontinencia urinaria y/o fecal o que el proceso de recuperación tras el parto sea más largo.
Para asegurar una buena recuperación después del nacimiento de tu bebé y también prevenir dolencias como la incontinencia, conviene llevar a cabo unos cuidados específicos así como realizar determinados ejercicios para fortalecer el suelo pélvico o el masaje perineal.
Por qué muchas mujeres no detectan los problemas de suelo pélvico
Tras dar a luz, las mujeres están centradas en los cuidados de su recién nacido.
En las primeras 6-8 semanas el cuerpo de la mujer va volviendo a su esencia, a recuperar poco a poco su estado habitual. El útero se contrae hasta su tamaño original, los órganos vuelven a su sitio habitual… un proceso que suele alargarse meses.
Con la fiesta hormonal y los cambios en nuestro cuerpo, que sufrimos desde que nos quedamos embarazadas y durante los primeros meses de puerperio, es normal que no siempre sepamos detectar problemas que aparecen en nuestro propio cuerpo.
Si a esto le sumamos que esta zona muscular en concreto (el SP) es muy compleja e invisible, todavía cuesta más reconocer si hay alguna disfunción.
Tampoco ayuda en absoluto la falta de educación anatómica de la que os hablaba, que puede llevar a falsas creencias culturales de que todo es normal e inevitable… Y si encima interviene el tabú, la vergüenza, la culpa o la carga emocional asociada al posparto, puede ser útil contar con apoyo profesional como una psicóloga perinatal.
Los problemas en el suelo pélvico suelen generar cierta vergüenza (gases, incontinencia urinaria y/o fecal)… De ahí que muchas prefieran ocultarlo en lugar de buscar ayuda.
¿Sabías que más de la mitad de las mujeres presentan alguna disfunción tras el parto? El problema es que la gran mayoría de ellas o no saben detectarlo, lo ignoran o lo posponen demasiado. La sintomatología suele presentarse como leve al principio pero pueden volverse incapacitantes. Es decir, que se te escape el pipí al reír, toser o saltar.
Debo decirte, amiga, que NO, no es normal tener pérdidas de orina, sentir pesadez o incluso dolor…y da igual si estas en plena maternidad reciente o en la menopausia.
Señales de que tu suelo pélvico puede estar debilitado
Como veis, un SP deficiente o debilitado afecta la vida de las mujeres: problemas en el parto, pérdidas de orina e incluso molestias o dolores en las relaciones sexuales.
Pero, ¿qué señales nos da nuestro cuerpo para avisarnos de que nuestro suelo pélvico no está en forma?
1. Pequeñas pérdidas de orina al reír, toser o hacer ejercicio
Hablamos de la incontinencia de esfuerzo cuando se nos escapa la orina al toser, hacer ejercicios de impacto y/o al estornudar. Pero también puedes tener pequeñas pérdidas ¡ cuando te ríes a carcajadas.
La dificultad para controlar los gases y la urgencia a la hora de defecar también son indicativos de una zona pélvica debilitada que pierde funcionalidad.
2. Sensación de peso o presión en la pelvis
Sensación de pesadez o presión en la zona vaginal es otro síntoma común que indica una disfunción del suelo pélvico o problemas en los órganos pélvicos (útero, vejiga, recto). Puede manifestarse en forma de estreñimiento crónico, incontinencia y también dolor en la parte baja de la espalda.
3. Dolor pélvico o lumbar
El suelo pélvico, base del tronco, cumple un papel crucial en la estabilización del core. Cuando esta zona se debilita, pueden aparecer malas posturas y dolor crónico.
4. Molestias durante las relaciones sexuales
Quizás algunas mujeres no conocían el dato de que las molestias en las relaciones sexuales y/o la pérdida de sensibilidad pueden estar asociados a un suelo pélvico debilitado o tenso. La hipertonía, debilidad muscular y las cicatrices propias del parto puede sentirse como pinchazos o pesadez.
5. Dificultad para recuperar el abdomen tras el parto
Para recuperar tu zona abdominal tras el embarazo y parto es necesario fortalecer el suelo pélvico.
Si no lo sabías, durante el embarazo los rectos del abdomen se separan fisiológicamente para hacer hueco al útero (diástasis de rectos). Esta separación, causada por la presión del bebé, afecta alrededor de la mitad de las embarazadas. Aunque suele reducirse tras dar a luz, en ocasiones requiere fisioterapia.
La recuperación de la zona abdominal tras el embarazo y parto suele ser un proceso largo que requiere de un tipo de entrenamiento en forma de clases postparto muy específicas. Los ejercicios de respiración, los ejercicios Kegel y los abdominales hipopresivos supervisados te ayudaran a mejorar tu zona abdominal.
6. Necesidad frecuente o urgente de orinar
Tanto la urgencia miccional como la necesidad constante de ir al baño son señales que te manda tu cuerpo de que tu suelo pélvico no funciona como debería.
7. Molestias o inestabilidad al hacer ejercicio
Tener el suelo pélvico debilitado también puede provocar molestias o sensación de inestabilidad cuando practicas determinados ejercicios.
Esto se debe a que tu cuerpo no logra gestionar como debería la presión abdominal cuando realizas un esfuerzo.
Qué factores pueden debilitar el suelo pélvico
Las causas más comunes de un suelo pélvico debilitado son:
- Embarazo y postparto.
- Prolapso de órganos pélvicos (POP): descenso del útero, vejiga o recto.
- Tensión en los músculos pélvicos (mialgia) o incapacidad para relajarlos
- Cambios hormonales y envejecimiento (menopausia).
- Estreñimiento crónico, tos crónica.
- Obesidad o sobrepeso.
- Problemas ginecológicos como endometriosis, miomas o quistes.
- Practicar deportes de alta intensidad o impacto.
Como verás, no solo el embarazo supone una sobrecarga para el suelo pélvico. Por lo que conviene trabajarlo de forma rutinaria para evitar problemas a corto y largo plazo.
Cómo se puede recuperar el suelo pélvico
La parte positiva es que el suelo pélvico se puede recuperar en la mayoría de ocasiones. Es decir, es rehabilitable.
En líneas generales, una buena postura (especialmente al sentarte), evitar cargas innecesarias, una mejor gestión de la respiración y evitar actividades de impacto temporalmente te pueden ayudar mucho en tu recuperación.
Pero esto no suele ser suficiente. Necesitarás, una rutina de ejercicios guiados especiales para la mujer con deportes de bajo impacto que te ayuden a fortalecer tanto la faja abdominal profunda como el suelo pélvico, como la natación, el yoga…
En algunos casos, además, será necesario acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.
Cuándo acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico
Cuando los ejercicios no son suficientes, es necesaria la visita a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico. Tras valoración integral, te pautará una rutina de ejercicios específica según tus necesidades. El objetivo será asegurar la recuperación funcional más allá de la estética.
Para prevenir males mayores, esta valoración inicial debe realizarse pasadas las 6-8 semanas del parto.
Sin embargo hay determinados motivos por los que es especialmente importante acudir a un profesional lo antes posible:
- Incontinencia de esfuerzo: pérdidas de orina al saltar, correr, toser o levantar peso. Esto sucede cuando los músculos de la zona no son capaces de sostener la vejiga ante cualquier presión.
- Incontinencia urinaria y/o fecal.
- Estreñimiento crónico.
- Disfunciones sexuales o dolor al practicar sexo.
- Prolapso de órganos pélvicos (POP): los músculos tampoco en este caso sostienen correctamente los órganos pélvicos, el resultado es una sensación de presión o “bulto” que desciende.
- Sobrecarga muscular que provoca dolor lumbar, fatiga o espasmos porque el SP debe trabajar el doble para ser “funcional”.
- Inestabilidad pélvica lo que también provoca pesadez o molestia en la zona vaginal.
Lo ideal es acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico ante la aparición de cualquiera de los síntomas descritos anteriormente para empezar a recibir un tratamiento adecuado lo más personalizado posible y evitar que el mal vaya a mayores.
Preguntas frecuentes sobre el suelo pélvico
A continuación os dejamos algunas preguntas que nos hacen durante las sesiones de recuperación del suelo pélvico.
¿Qué síntomas tiene un suelo pélvico debilitado?
Los síntomas de un suelo pélvico debilitado suponen pérdidas de orina por esfuerzo, pesadez en la zona vaginal, dificultad para contener gases y/o heces, dolor lumbar o molestias al practicar sexo.
¿Es normal tener pérdidas de orina tras el parto o cuando envejecemos?
Aunque es frecuente, no es normal tener pérdidas de orina. Esta dolencia tiene tratamiento funcional y una alta tasa de éxito (entre un 50 y un 70%).
¿Sólo las mujeres pueden tener el suelo pélvico debilitado?
No, los hombres también pueden presentar problema en su suelo pélvico y pueden sufrir incontinencia, por ejemplo.
¿Cómo cuidar tu suelo pélvico en casa?
Evita cargar pesos excesivos, no cortes la orina voluntariamente, no hagas excesivo esfuerzo al evacuar, y sigue las pautas que te hemos dado durante el artículo.
¿En qué consiste una valoración de suelo pélvico?
Se trata de un examen especializado realizado por una matrona y/o fisioterapeuta en la que te evaluarán la musculatura y estructuras de la pelvis, además de una evaluación interna (cicatrices) y un examen físico postural.
¿Qué debo esperar de la valoración de suelo pélvico?
Debe ser una evaluación totalmente personalizada con el fin de diseñar un plan de ejercicios o tratamiento para recuperar la funcionalidad de tu suelo pélvico.
¿Cuándo debo realizarla?
Puedes acudir al especialista durante el embarazo, una vez hayas dado a luz debes esperar entre 6 y 8 semanas, si tienes pérdidas de orina, dolor pélvico y/o estreñimiento.
¿De qué sirve trabajar tu suelo pélvico?
Para prevenir posibles disfunciones a largo plazo.
Si tienes más dudas, por favor, ¡contáctanos! Estaremos encantadas de atenderte.
Detectar a tiempo las señales de un suelo pélvico debilitado puede ayudarte a prevenir molestias, recuperar mejor tu cuerpo y mejorar tu calidad de vida.