La regresión del sueño a los 4 meses se caracteriza por un cambio en las fases del sueño de tu bebé y coincide con un hito de maduración neurológica.
Qué sucede y, sobre todo, cómo acompañarlo será crucial para afrontar uno de los momentos más delicados en cuando al descanso del bebé y del resto de la familia.
Qué es la regresión del sueño de los 4 meses
La regresión de los 4 meses es una de las etapas más difíciles en el sueño infantil. De hecho, técnicamente es la primera gran crisis de este tipo. De ahí, que coja a muchas madres y padres por sorpresa.
A diferencia de otras regresiones, ésta de los 4 meses se debe a un cambio importante y definitivo en la estructura del sueño de tu bebé.
Los recién nacidos tienen su reloj biológico inmaduro y alrededor de los 4 meses de edad sus ciclos se empiezan a consolidar y pasan a tener más fases de sueño.
El sueño REM, es decir, activo se reduce y aumenta el sueño profundo. Su descanso se empieza a asemejar más al del adulto.
El bebé puede tardar entre 2 y 6 semanas a adaptarse a este nuevo ritmo. Por tanto, se trata de un desafío temporal.
Señales de que tu bebé está pasando una regresión del sueño
Cuando hablamos de regresión del sueño nos referimos a que el bebé tenía unos buenos patrones de sueño y, de la noche a la mañana, vuelve a experimentar numerosos despertares nocturnos y no descansa.
Este tipo de regresiones aparecen conforme los bebés van cumplimento hitos importantes del desarrollo. Por tanto, son completamente normales y muy frecuentes.
Es importante saber identificar las señales de que tu bebé está pasando por una regresión del sueño:
- Múltiples despertares nocturnos.
- Dificultad para conciliar el sueño.
- Se muestra irritable durante el día y la noche.
- Numerosos episodios de llanto.
- Siestas muy cortas (de 20 a 40 minutos).
- Se despierta muy pronto por la mañana.
- Reclama brazos, teta o chupete para poder dormirse.
- Cambios en la alimentación: comen más por la noche y rechazan tomas diurnas.
Por qué se despierta más por la noche
Durante esta crisis de los 4 meses, las siestas suelen ser más irregulares, más cortas y su descanso nocturno es menos predecible.
A los 4 meses, los ciclos del sueño del bebé son más cortos y ligeros. Además, los pequeños pasan de tener 2 fases de sueño a 4 más estructuradas.
Todo ello se traduce en microdespertares frecuentes que se producen al finalizar cada ciclo, es decir, cada 45-60 minutos.
El bebé se despierta entre ciclos y no tiene herramientas para dormirse de forma autónoma.
Otra razón principal de estos despertares es que empiezan a desarrollar una mayor conciencia de lo que acontece a su alrededor y también comienzan a notar las ausencias.
Como sucede en otras regresiones, a los 4 meses acontecen numerosos hitos del desarrollo. Desde el punto de vista motor, empiezan a voltearse y también adquieren nuevas habilidades lingüísticas, iniciando una etapa prelingüística (empiezan los balbuceos, imitan sonidos).
Esto provoca que su cerebro esté mucho más activo y necesita procesar estos avances mientras descansan.
Cómo acompañar esta etapa sin alterar más su descanso
Si tu bebé tiene entre 14 y 16 semanas y está pasando por esta regresión del sueño, aquí van unos consejos para que sea más llevadera:
- Establece una rutina de sueño consistente.
- Pon el foco en sus ventanas de sueño (entre 90-120 minutos) y respeta sus ritmos.
- Asegúrate de que tiene la ingesta calórica necesaria diariamente.
- Fomenta el sueño autónomo, acostándole somnoliento pero no dormido.
- Evita el sobre-cansancio.
En general, la clave para sobrellevar la regresión de sueño de los 4 meses es mantener horarios regulares y crear un ambiente calmado con rutinas claras que se repitan cada noche: toma, baño, masaje y cuento.
Tener altas dosis de paciencia, intentar afrontarla con serenidad y pedir ayuda siempre que lo necesites te permitirá acompañar esta etapa de una manera respetuosa. Recuerda que esta etapa también pasará.
Cuándo puede ayudarte una asesora de sueño infantil
Una asesoría de sueño con una experta puede ser muy beneficiosa en la regresión de los 4 meses. Para empezar, disipará las dudas habituales de las familias cuando aparece esta regresión.
Si tu bebé está inmerso en esta crisis y notas que está muy irritable durante la noche y el día, si tiene múltiples despertares nocturnos (cada 1 o 2 horas) y le cuesta mucho conciliar el sueño, es momento para buscar ayuda profesional.
Aunque hasta los 4-6 meses el bebé no alcanza la madurez necesaria para asimilar ciertos cambios, es importante establecer rutinas saludables desde los primeros meses de vida.
La asesora de sueño te dotará de herramientas para sobrevivir a estas duras semanas de manera respetuosa.
Errores frecuentes durante la regresión del sueño
Uno de los errores más frecuentes observados durante esta etapa es el cambio de rutinas / horarios del bebé de manera drástica.
Tampoco se recomienda crear nuevas asociaciones dependientes (o muletillas del sueño) como dormirlo en brazos meciéndolo cada vez que se despierta en mitad de la noche u ofrecerle el pecho aunque haya comido hace poco.
Siempre que sea posible evita la sobreestimulación nocturna y cambiarle el pañal si no es estrictamente necesario (si esta somnoliento cámbiale sólo si tiene mucho pis o si ha hecho una deposición).
Otra situación habitual observada en consulta que resulta contraproducente es acostar al bebé pasada su hora para que se duerma más rápido y/o se despierte más tarde. El pequeño llega excesivamente cansado, irritable y le cuesta más conciliar el sueño y también mantenerlo por culpa del cortisol y la adrenalina.
Como veis, las regresiones son etapas muy complicadas para el descanso familiar. Por tanto, prioriza el descanso del bebé sin ser esclavos del reloj.
Tener falsas expectativas sobre cuándo debería volver a dormir bien el bebé añade una presión innecesaria. Lo que realmente te ayudará es hacerte con una serie de estrategias para manejarlo de la mejor manera posible.
Si tu bebé está pasando por la regresión de los 4 meses, no estás sola. Si lo necesitas, no dudes en pedir ayuda a nuestras profesionales.